PxG

Pago por Generación | Definición

El pago por generación representa la traducción del principio “quien contamina, paga” en su aplicación a las tasas de residuos. Supone, por tanto, computar la generación real de residuos de cada hogar o comercio y definir el importe de la tasa en función de la cantidad y tipo de residuos generados. Vinculando de forma directa la generación de residuos con la tasa de los hogares y establecimientos, se crea un incentivo económico para reducir la generación de residuos. Estableciendo este vínculo entre el pago de la tasa de residuos y la cantidad y tipo de residuos generados, los sistemas de pago por generación promueven la participación de los ciudadanos y comercios en la consecución de los objetivos de la política de residuos.​

El incentivo puede ser tanto para reducir los residuos como para participar en la recogida selectiva si se grava especialmente la generación de fracción resto. También existe la posibilidad de combinar el gravamen de la fracción resto con el de alguna fracción reciclable con un potencial de reducción alto mediante el cambio de hábitos de compra por parte del usuario del servicio, como es el caso de la fracción envases. En este caso, se introduciría un incentivo también para reducir esta fracción.

Normalmente, los modelos de PxG cuentan con una parte general (independiente de la generación) y una parte variable, dependiente de la generación. En lo referente al cómputo de la parte variable, los modelos de PxG se dividen en dos categorías: identificación del recipiente (asociados a sistemas de recogida selectiva puerta a puerta) e identificación del usuario (principalmente mediante sistemas de identificación en contenedores). De estas dos categorías, la de identificación del recipiente es la que cuenta con más implantación ya que su implementación y gestión resulta generalmente más sencilla. Cada una de estas dos categorías comprende, a su vez, distintos modelos.

 

La categoría de identificación por recipiente presenta básicamente estos cuatro modelos:

Pago por cubo con conteo individual: Cada usuario o comunidad de usuarios dispone de un receptáculo de volumen conocido identificable a través de un chip o tag (etiqueta), que es leído por el servicio de recogida al vaciarlo.

Pago por cubo con frecuencia predeterminada: Los usuarios deben elegir de antemano el volumen del contenedor y/o la periodicidad de recogida que prefieren entre las diferentes opciones que ofrece el Ayuntamiento, hecho que determina el importe a pagar. El cubo asignado se recoge siguiendo un calendario prefijado.

Identificación y pesaje del cubo: La tasa se calcula sobre el peso de los residuos en el receptáculo entregado, que dispone de chip o tag, dispositivo electrónico detectado por el camión.

Pago por bolsa: El usuario paga la tasa por adelantado mediante la compra de bolsas estandarizadas para la entrega de los residuos, que son las únicas aceptadas por el servicio de recogida. Las bolsas son distribuidas por el propio Ayuntamiento o bien mediante comercios colaboradores y suelen ser diferentes según la fracción a recoger. Por lo general, las bolsas no están vinculadas a cada usuario, si bien también existe esta opción, utilizando bolsas con un tag, que identifica al usuario que las ha pagado.

A nivel estatal, este tipo de sistemas se pueden encontrar en los municipios de Esporles, Argentona, Miravet, Rasquera, Usurbil, Maria de la Salut, Porreres, Binissalem, Mancor de la Vall, Alaró, Búger, Sa Pobla, Santa Maria del Camí, Riudecanyes y Verdú.

 

En el caso de la identificación del usuario, los contenedores cuentan con un sistema de detección de usuario que permite la apertura de la tapa (mediante una tarjeta, un móvil o una llave). Encontramos dos modelos diferenciados:

Chamber system: El contenedor dispone de una cámara en la que se depositan los residuos, que pueden ser medidos por volumen, con una cámara simple de un volumen máximo depositable, o por peso, con sistema de pesaje incorporado en el contenedor.

Registro de entregas: Una opción más económica, aunque con menos precisión, es contar el número de entregas que realizan los usuarios al contenedor directamente, aunque se pierde el registro de la cantidad depositada.

 

Asociada a este último modelo, una variante es lo que se conoce como pago por participación, que consiste en establecer una tasa elevada sobre la que ir descontando en función de la cantidad de veces que se participe en la recogida selectiva de las fracciones reciclables. Vilablareix tiene un modelo de tasa de este tipo, mientras que Riudecanyes tiene un modelo mixto de pago por generación y pago por participación.

 

En 2010 la Agencia de Residuos de Catalunya editó una guía sobre PxG, redactada por ENT environment & management: